Dadas las circunstancias actuales, con la actual crisis sanitaria que estamos viviendo, las medidas de protección en el trabajo frente al contagio de la Covid19 se han convertido en un elemento de obligado cumplimiento para volver a reincorporarnos a nuestro puesto de trabajo de manera presencial.

Asimismo, tanto la presencia de mamparas anti-contagio, pantallas protectoras o purificadores de aire profesionales son necesarios en todos los establecimientos, grandes superficies, locales, negocios y, sobre todo, centros sanitarios: residencias, guarderías, clínicas dentales, centros de salud, clínicas veterinarias, clínicas médico estéticas o centros de rehabilitación y fisioterapia.

A continuación vamos a hablar dos elementos fundamentales para proteger tanto a los empleados de nuestras empresas o negocios cómo a los clientes que visiten nuestros establecimientos.

¿Por qué son necesarias las mamparas de protección y para qué sirven?

Los artículos de protección, entre los que se encuentra, la mampara protectora es la mejor manera de crear una barrera artificial de separación, que evita el intercambio de macropartículas que expulsamos al hablar, respirar, toser o estornudar.

Generalmente, estas mamparas están hechas de metacrilato transparente, un material bastante resistente a los golpes e impactos.  Las mamparas de protección que existen a la venta, se elaboran tanto con medidas universales cómo  a la medida que deseemos proteger y pueden ser fácilmente desmontables y transportables. Por lo que son idóneas tanto en oficinas, donde la cercanía con el compañero del al lado es relativamente corta.

Otro de sus usos más extendido, es su instalación, tanto en mostradores y ventanillas de atención al público en general y bares o restaurantes. Lugares éstos, donde existe un gran riesgo de contagio, dada la cantidad de personas de distinta procedencia, que se pueden acercar para ser atendidos.

Purificadores de aire profesionales para evitar la propagación de bacterias. ¿Cuál es su principal función y cómo funcionan?

Los principal función de los purificadores de aire profesionales, es mejorar la calidad del aire y limpiar de virus y bacterias el aire que respiramos en una estancia como puede ser una oficina o cualquier otro espacio cerrado. Lugares donde existe una ventilación, pero que no cumple esta misión.  Además de esta función destacamos su poder de reducción olores. Su funcionamiento es simple.

El purificador de aire, aspira el aire interior que puede contener virus o baterías y lo filtra a través de varios filtros internos, entre los que destacan los filtros de micro y nanopartículas y los de carbón activo  que capturan y limpian para posteriormente expulsarlo de nuevo al ambiente, generando una sensación de bienestar y seguridad para los presentes del lugar, evitando los posibles riesgos de contagio.

En el mercado existen distintos modelos con distintos precios, pero lo más importante a la hora de adquirir un purificador de aire, es la cantidad de metros cuadrados que éste esta diseñado para purificar.

Lo recomendable es dejarnos aconsejar por un profesional, que nos ofrecerá una solución a la medida de nuestras necesidades y nos ofrecerá un plan de mantenimiento óptimo.